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COMPLICADA AGENDA EXTERIOR

3 veces 3: Gestos, apariencias, realidades (Evo, Trump & Bolsonaro)

Vie, 13/12/2019 - 12:42pm
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Tres episodios que tocan directamente a la Administración Fernández: Jair Bolsonaro / Brasil, Evo Morales / Bolivia y los enviados de Donald Trump, incluyendo el que pegó el portazo. 

Rafael Correa, entre Alberto Fernández y Felipe Solá.
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Se apaga una semana que tuvo en la asunción de Alberto Fernández, su momento más estelar. Hace tiempo que la política se ha convertido en espectáculo y pueden dar fe Cristina Fernández y Mauricio Macri. Ella, convertida rencarnación del Conde de Montecristo. Él, comprobando en esa mano de la vicepresidenta, con desdén y sin mirarlo tan siquiera, lo difícil que será estar a la intemperie.
  
Atenderemos primero lo gestual, porque lo fáctico está en pañales. Todavía faltan las segundas y terceras líneas de los ministerios y el ministro de Economía, Martin Guzmán, en su reciente conferencia de prensa no presentó un programa completo, sólo expuso anuncios y definiciones de mediana intensidad.
  
La puesta en escena del Presidente el 10/12 comenzó con una presentación en sociedad, que lo asocia a un hombre común. Como cualquier hijo de vecino, agarró las llaves de su coche, puso primera y condujo hasta el lugar de la ceremonia de juramento. 

La humildad no terminó allí. Como cualquier viandante que circula por la calle y ve a una persona con capacidades de movilidad reducida, empujó la silla de ruedas de la saliente Vicepresidenta, Gabriela Michetti, y la condujo al recinto de la Cámara de Diputados. Este cronista frotó sus gafas pensando que estaba viendo mal y confundiendo a Macri con Fernández. Pero no. Era Alberto. Hay que recordar que Mauricio dio sus primeras muestras de empatía llevando la silla de ruedas de Michetti por los canales de televisión. Las 'mise en scene' no saben de ideologías. 
   
Pero también pasaron cosas, tal como diría Macri, para explicar y justificar su terrorífica política económica. Las cuestiones que pasaron en estos pocos días del nuevo mandato tuvieron que ver con las relaciones de Argentina y el mundo, especialmente con la superpotencia occidental, USA.
  
Uno de los enviados de Trump, el cubano americano-estadounidense Mauricio Claver-Carone, decidió abandonar intempestivamente la Argentina y no asistir a la toma de juramento de nuestro mandatario. Antes, él concedió un reportaje al diario Clarín, al que manifestó sus disgustos, con nombres y apellidos: 

** Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación de Venezuela y estrecho colaborador de Nicolás Maduro
** Rafael Correa, ex presidente de Ecuador; y
** Evo Morales, como si él tuviera información privilegiada de un posible asilo / refugio, que podría molestarlo. Cuestión que aconteció menos de 48 horas después. 

Claver-Carone, quien se había entrevistado con Fernández en Ciudad de México DF, con Felipe Solá y Gustavo Cinosi como testigos, ahora sostuvo textual “que el Presidente Fernández está mal asesorado”. 
  
La Administración Fernández no tiene otro camino que 'fumarse' este desplante insolente. Pero (¿qué duda cabe?) fue un 'marcaje de cancha' en toda regla, más allá que USA dejó en el país a Michael Kozak, secretario en funciones del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, el nombre que le concede Washington DC a esta parte del mundo. 

Kozak almorzó con Alberto el miércoles 11/12 y, cómo no, se habló de petróleo. La Argentina fue invitada a unas jornadas que se realizarán en la capital estadounidense el martes 17/12. No sólo hubo interés por Vaca Muerta, también se posó la mirada en el 'oro negro' que hay en la región más austral de la Argentina.
  
Hubo más de la agenda internacional que pone a prueba 'la muñeca' del nuevo gobierno. El desopilante Presidente brasileño, Jair Bolsonaro, arrancó la semana avisando que no enviaría a nadie a la asunción de Fernández. Luego cambió de idea y remitió a su Vicepresidente. Él cerró la semana invitando a Alberto Fernández a Brasilia. Dijo que sería “una satisfacción si quiere visitarnos”, según el hombre que hace de su furia twittera toda una forma de gobernar. 

Frente a semejante personaje, la decisión de nombrar a Daniel Scioli al frente de la embajada en Brasil, es de lo más acertado en materia de nombramientos. Sólo una personalidad probadamente 'zen', tal como la del ex gobernador bonaerense y ex vicepresidente de la Nación, podrá sobrellevar con chances de éxitos, el estrés al que será sometida en forma permanente la relación bilateral.
   
Por último, este boletín internacional nos entregó otra novedad de calado. Evo Morales Ayma, llegó a la Argentina este jueves 12/12 y recibió del gobierno la condición de asilado a cambio de no realizar declaraciones políticas, punto éste, de difícil cumplimiento. Evo Morales llegó, claramente, a conducir desde un punto de proximidad geográfica lo que será la campaña proselitista de su partido MAS, intentando ganar las elecciones que aún no tienen fecha. Sin dudas, el factor 'Evo en la Argentina' le agregará tensión a una región que ya está sobrecargada.
   
Por tanto tenemos tres episodios que tocan directamente a la Administración Fernández. 

** Cómo encarar la relación con la todavía 1ra. potencia de la Tierra, hoy en clara disputa con China. Y es por eso que USA no quiere resignar más terreno en Latinoamérica.
   
** Brasil. ¿Cómo convivir con nuestro principal socio comercial sin ser devorados por un intercambio, que, con el gobierno de Macri se reprimarizó? (vendemos materias primas e importamos trabajo).
   
** Cómo encauzar la relación con un país vecino que no tiene un volumen comercial determinante, pero que fue atrapado por incidentes de una proto guerra civil. La región está caliente y lo peor sería que el escenario se extienda. Es imprescindible ayudar a apagar el fuego.
   
La clave de bóveda de este rompecabezas estará en tener una sintonía fina de nuestra correlación de fuerzas frente a cada hecho. Se está conformando una nueva Guerra Fría, mucho más compleja de la que existió hasta la caída del muro de Berlín, porque esta nueva contienda convive con la globalización. De la ubicación más acertada frente a estos desafíos, dependerá buena parte del éxito del nuevo gobierno.